Fuí como una droga, ante la que un día te encontraste.Irresistiblemente caíste entre mis brazos, como yo caí en los tuyos. Te ataste a mí de tal manera que empezaste a necesitarme para todo, cuando no me tenias te enfadabas contigo mismo, y me rechazabas pensando que esa era la solución. Fuí orgullosa y a la vez temerosa, tenía miedo de que no me quisieras volver a tener... Volví a engancharte, pero tu orgullo fue más poderoso que mi efecto. Orgulloso ante mí, me hacias creer que no me necesitabas, hasta que en un momento rompiste en desolación y me buscaste, rompiste todas aquellas barreras que habias interpuesto entre nosotros, me dejaste entrar por una vez, pero yo inconsciente de ese acto, pensando que me engañabas, no te creí... Deje que volvieras a engancharte a mi, que volvieras a necesitarme, que me quisieras tener siempre... Pero no fue suficiente, tu orgullo volvío a poner esas barreras, y dejo caer una inmensa pared, en la que yo no puedo entrar... Quisé hacerlo, mil veces intente volver para que cayeras... Pero está vez fuíste más fuerte y tu abstinencia te llevo muy lejos, lejos de mí y lejos de tu adicción.
Aún así. No pierdo la esperanza de encontrarte otra vez, y que sin pensarlo vuelvas a necesitarme a mí!!!!
Una droga.
"Ahora que mi voz se ha convertido
en apenas un suspiro...
Debo descansar
hoy que en la mitad de mi camino
la evidencia me ha vencido
Y me ha hecho llorar..."
0 comentarios:
Publicar un comentario