31/12/06

Es posible que exista un miedo natural y sano
pero hay una forma de temor que rechazo
y al que me resisto a obedecer.
Es aquel que me empuja a actuar contra mis sentimientos
o incluso antes de saber lo que siento.
Es el miedo a contrariar a las gentes,
a no hacer lo que esperan de mí.
Cuando actúo movida por ese temor
me siento pequeña, débil y sin personalidad.
Quiero tener en cuenta lo que esperan de mí,
pero no deseo ser tiranizada.
Cuando deliberadamente los contrarío
demuestro que todavía me controlan.
Mi aspiración es que mis actos reflejen
amor y respeto por mí misma.

H. P

0 comentarios: